Cada vez que Mercadona saca brochas nuevas, medio internet publica la misma nota: que son virales, que cuestan poco, que arrasan. Ninguna te dice lo único accionable. Aquí tienes qué trae cada kit y a qué precio, para qué sirve cada pieza y cómo comprobar tú misma, con el envase en la mano, si una brocha va a aguantar o va a soltar pelo al tercer lavado.
Qué brochas vende Mercadona
La gama de maquillaje de Mercadona es Deliplus, y las brochas se venden de dos maneras: sueltas, pieza a pieza, y en kit dentro de una caja. El kit es el que más se busca porque resuelve la cara entera de una vez.
El Kit de pinceles rostro Deliplus trae tres piezas, según la propia ficha de Mercadona: una brocha para polvos, una brocha para colorete o iluminador y un pincel para maquillaje o corrector. Es una selección sensata: cubre los tres gestos de una base completa sin meter piezas de relleno, que es el vicio de los sets baratos de veinte brochas donde acabas usando cuatro.
Esto es lo que hay en catálogo y a qué precio:
| Producto | Qué incluye | Precio |
|---|---|---|
| Kit de pinceles rostro Deliplus | Brocha de polvos, brocha de colorete o iluminador, pincel de maquillaje o corrector | 6,50 € |
| Kit de pinceles ojos Deliplus | Juego para sombras y difuminado | 5 € |
| Kit de esponjas maquillaje Deliplus | Esponjas para base | 4 € |
Precios recogidos del catálogo público de Mercadona a través de un agregador que replica sus datos oficiales. Mercadona rota la gama y cambia precios sin avisar, así que confírmalos en tienda antes de contar con ellos.
La cara entera sale por 6,50 €, y los ojos por 5 € más. Como referencia, una sola brocha de difuminar de marca media cuesta entre 15 y 25 €, así que la comparación de precio no es una comparación: está en otra liga y por eso la pregunta no es si son iguales, sino en qué se nota la diferencia.
Para qué sirve cada brocha del kit
Esta es la parte que casi nadie explica y la que hace que un kit barato rinda o se quede en un cajón. Una brocha no es mejor que otra en abstracto: hace un trabajo concreto y lo hace por su forma.
La brocha de polvos
Es la más grande y la de cerdas más sueltas. Su trabajo es repartir poca cantidad de producto sobre mucha superficie, así que se usa en movimientos amplios y sin apretar. El error habitual es cargarla y plantarla en la mejilla: deja un cerco. Se sacude el exceso primero y se pasa como si barrieras.
La brocha de colorete o iluminador
Más pequeña y con el manojo algo más recogido, para depositar color en una zona delimitada sin invadir el resto. Va en diagonal desde la manzana de la mejilla hacia la sien. Si tiene el corte inclinado, esa inclinación ya está haciendo la mitad del trabajo: solo hay que apoyarla plana y dejar que la forma marque el ángulo.
El pincel de maquillaje o corrector
El más pequeño y el más denso de los tres, porque el corrector se difumina a toquecitos, no arrastrando. Arrastrar es lo que levanta la base que ya habías puesto debajo y por lo que acabas con la ojera marcada en vez de tapada. Toques cortos, y siempre desde el borde hacia dentro.
Regla que ahorra dinero: con estas tres piezas y una esponja tienes cubierto el 90 % del maquillaje de diario. Antes de ampliar a un set de veinte, gasta el presupuesto en que estas tres sean decentes.
Cómo saber si una brocha es buena antes de pagarla
No hace falta abrir el producto ni fiarse de la reseña de nadie. Con el envase en la mano se puede comprobar casi todo, y estas cuatro pruebas valen igual para una brocha de 4 € que para una de 40.
- Pásala por el dorso de la mano. Si pincha o raspa ahí, en el párpado será bastante peor. El pelo bueno se siente romo, no punzante.
- Aprieta el manojo y suéltalo. Tiene que volver a su forma solo. Si se queda abierto en abanico, difuminará a parches desde el primer día.
- Tira suavemente de las cerdas. Si se te queda alguna entre los dedos, soltará pelo cada vez que la laves, y va a más.
- Mira la virola. Es la pieza metálica que une el pelo con el mango. No debe moverse ni tener pegamento a la vista. Es por donde se rompe la inmensa mayoría de las brochas baratas, y no tiene arreglo.
De las cuatro, la de la virola es la que mejor predice si una brocha va a durar un año o tres meses, y es justo la que nadie mira.
Sintético o natural
La respuesta corta es sintético, y para casi todo.
El pelo natural es poroso: absorbe producto. Con una base o un corrector eso significa que parte de lo que cargas se queda dentro de la brocha y tú acabas echando más de lo que necesitas. Para cualquier textura líquida o en crema, sintético siempre.
En polvo suelto y sombras el natural tuvo su ventaja durante años, porque la fibra hueca recoge y suelta el pigmento con más gradación. Hoy el sintético bueno ha igualado eso, y encima aguanta más lavados, se seca antes y no depende de pelo animal. Si dudas entre dos brochas y una es sintética, coge la sintética.
Qué esperar de ellas, y qué no
A este precio hay cosas que se pueden dar por hechas y otras que sería raro que pasaran. Vamos con las dos.
Dónde van a cumplir
El kit de rostro es la compra sensata de la gama, y no por el precio sino por la selección. Tres piezas que cubren polvos, colorete y corrector es exactamente lo que se usa, sin las diez brochas de relleno que traen los sets baratos de bazar. Además el trabajo de cara perdona mucho: repartir polvo sobre una superficie grande o dar color en la mejilla no exige un remate fino del manojo. Ahí la diferencia entre 6,50 € y 60 € se nota bastante menos de lo que la gente supone.
Las esponjas a 4 € son consumible puro. Una esponja de base se degrada, se mancha y hay que tirarla cada pocos meses da igual lo que costara, así que pagar marca por ellas nunca ha tenido demasiado sentido.
Dónde te vas a quedar corta
El kit de ojos a 5 € es donde pondría el aviso. Difuminar una sombra depende casi por entero de cómo esté rematado el manojo, de que las puntas estén cortadas en cúpula y no a tijera recta. Ese remate es lo caro de fabricar y es lo primero que se recorta cuando un juego entero cuesta cinco euros. Es perfectamente posible que sirvan para poner color; lo que costará es el degradado limpio, y si estás peleando con una sombra que no difumina, cambiar de brocha suele arreglar más que cambiar de sombra.
La otra reserva es la vida útil. La virola, la pieza metálica que une pelo y mango, es por donde se rompen casi todas las brochas baratas, y no hay forma de saber cómo aguanta sin lavarlas muchas veces. Aquí sí conviene ser prudente: en producto de este precio lo razonable es contar con reponer, no con que dure años.
Entonces
Si estás montando tu primer neceser, el kit de rostro por 6,50 € es difícil de discutir: te resuelve el diario y te deja descubrir qué acabados te gustan antes de gastar de verdad. Si ya sabes lo que quieres y lo que te frustra es el difuminado de ojos, ahí el dinero está mejor puesto en una sola brocha buena de difuminar que en el kit entero.
Y una cosa que vale más que cualquier marca: lavarlas bien. Una brocha de 6 € limpia rinde más que una de 40 € con producto seco entre las cerdas.
Cuidarlas para que duren
Una brocha barata bien lavada rinde más que una cara sucia, y esto no es una frase bonita: el producto seco acumulado entre las cerdas es lo que hace que difumine a parches.
Las que usas con líquido o crema, una vez por semana. Las de polvo y sombras aguantan dos o tres semanas. Las del contorno de ojos, semanales también, porque es la zona más delicada de la cara y la que peor lleva las bacterias. Tienes el método completo en cómo limpiar las brochas de maquillaje, incluido el detalle que más brochas arruina, que es dejarlas secar hacia arriba y que el agua se cuele en la virola.
Entonces, ¿merecen la pena?
Para empezar, sí. Si estás montando tu primer neceser y no sabes todavía qué acabados te gustan, gastarte sesenta euros en brochas antes de saber si vas a usar polvos sueltos no tiene sentido. Un kit de cara resuelve el diario y te deja aprender.
El salto a una brocha mejor se nota antes en ojos que en cara. Difuminar una sombra depende casi por completo de cómo esté rematado el manojo, y ahí es donde el precio se paga. En polvos y colorete, el trabajo perdona mucho más y la diferencia entre una brocha de 4 € y una de 25 € es bastante menos evidente de lo que la gente se imagina.
Si quieres comparar con lo que hay fuera de Mercadona, tienes el repaso completo en mejores brochas de maquillaje.
